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Apoyar a los pueblos indígenas a restablecer el equilibrio entre la fauna silvestre y la seguridad alimentaria

“Aquí, en los tiempos de mi padre y mi abuelo, había un montón de animales silvestres: ciervos, tapires, capibaras y pecaríes”, explica Asaph, un cazador tradicional de la tribu indígena wapishana, en la región guyanesa de Rupununi. “Todavía quedan algunos animales en las montañas Kanuku, pero son más difíciles de encontrar”. La carne de animales silvestres y el pescado constituyen importantes fuentes de proteínas y nutrientes para Asaph y su familia.

Según Asaph, en el pasado los niveles de caza eran sostenibles. Existía un equilibrio entre la cantidad de animales que se cazaban para alimento y las tasas de reproducción natural de los animales silvestres. Sostiene que hoy en día ese equilibrio está en peligro debido a los incendios incontrolados, la expansión de la población en las aldeas, la construcción de nuevas carreteras y la caza comercial.

Para ayudar a incrementar las poblaciones de animales silvestres, Asaph es ahora vicepresidente de un grupo local de conservación y guardabosques. “Estamos tratando de preservar esta zona, para que vuelvan los animales silvestres”. Ello le permitirá seguir cazando y alimentando a sus hijos. “Estamos tratando de educar a los jóvenes acerca de la conservación”, destaca, “para que sepan lo que es beneficioso para el medio ambiente y la comunidad”.

La alimentación y los ingresos de millones de indígenas y habitantes de las zonas rurales dependen de la carne de animales silvestres, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales de América del Sur, África y Asia. La demanda de carne de caza también está aumentando en los pueblos y ciudades, donde se consume como un lujo o por tradición. En la actualidad se reconoce que la caza de animales silvestres con fines alimentarios es una de las principales causas de pérdida de la biodiversidad. Según estudios recientes, se estima que 285 especies de mamíferos están en peligro de extinción concretamente debido a este tipo de caza. Si la caza y la pesca de especies silvestres no se mantienen en niveles sostenibles, las poblaciones de animales silvestres disminuirán y las comunidades rurales se verán afectadas por un aumento de los niveles de inseguridad alimentaria.

Es urgentemente necesario encontrar soluciones que permitan tanto alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible como conservar la fauna silvestre. Un consorcio de asociados internacionales, dirigido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), puso en marcha el Programa de Gestión Sostenible de la Flora y Fauna Silvestres en 2017. En el marco de este programa se trabaja conjuntamente con 13 países, entre ellos Guyana, para lograr que la caza de las especies más resilientes vuelva a niveles sostenibles, reducir la demanda de carne de caza en las ciudades y fomentar fuentes alternativas de alimentos gustosos y asequibles para las comunidades rurales. En muchos de estos países, es también necesario revisar y mejorar las leyes de caza y los sistemas de tenencia de la tierra, que tienden a ser ambiguos y estar mal aplicados.

Encuentra aquí la nota completa: http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1239251/

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